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Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

TIEMPOS DE EUCARISTIA

Les hablo como cristiano, más que como sacerdote, pues me preocupa la manera como nosotros tratamos a la santa Misa. Pues si nosotros no llegamos a comprender la misa, no la perdiéramos, no la maltratáramos tanto y no la reluciéramos a una celebración repetitiva de una lista de muertos.

Pero más tristeza me da cuando observo la poquísima gente que asiste a las misas dominicales. Desearía recordar, uno de los pensamientos que se han fijado en infinidad e campañas, "La Eucaristía, Don de Dios para la vida del mundo" Colocó este lema – pensamiento para decirme a mí mismo, que la misa no es un objeto, no es una cosa que se usa cuando se conviene, como es el caso de un difunto y punto. Sino que la misa es un regalo de Dios. Debo decirlo, con todo orgullo de católico, la misa es Cristo mismo. Dios que se nos da por completo a nosotros. Es ese Cuerpo y Sangre de Cristo Resucitado, presente entre nosotros bajo los signos de sacramentales de pan y vino.

Vale la pena que nos olvidemos que Cristo, antes de dejar el mundo, deseaba dejar a su Iglesia y a toda la humanidad el regalo de su presencia amorosa. Por eso eligió el pan y el vino. El quería, desde siempre, ser el pan de vida. Ese pan que sería la vida para el mundo. No hay que dejar a un lado ese hermoso pasaje allá en el Cenáculo, en aquella víspera de su pasión, tomando el pan para declarar con solemnidad: Este es mi cuerpo entregado por todos. Esta es mi sangre derramada por todos, como alianza derramada para el perdón de los pecados. DE ahí que la misa sea un verdadero sacrificio de redención.

Que hermoso será, que todos al asistir conscientemente a misa nos veamos envueltos en el amor de Cristo que desde la cruz nos abraza para que tengamos vida y en abundancia. Regalo tan grande que les dio el mandato a sus apóstoles para que lo hicieran siempre en memorial del amor y la esperanza. Hoy en día, son los sacerdotes los que contribuyen a que se haga realidad ese regalo de amor. De ahí que la misa no sea un mero espectáculo, o simple recuerdo de algo que sucedió hace tiempo. Es la representación sacramental de de un acto salvífico que ofrece sus frutos a todos.

No me cansaré de recordar aquel pasaje cuando los mártires de Abitine, en África del Norte que ante la pregunta del Juez respondieron: "No podemos vivir sin el Domingo" (Eucaristía) Que bella y heroica respuesta de convicción. Además, quiero llegar al corazón de los hogares, que viven en este momento situaciones muy difíciles, para invitarlos a vivir la Eucaristía (Misa) como lugar privilegiado para sanar y lograr el auxilio de Dios. Valdría la pena que en medio de esas situaciones podamos colocar esos dolores delante de Dios y seguir, sin desmayar, no por simples ratos o desahogos, sino con constancia y convicción.

Bien cabe señalar, con perfecta evidencia que esta es la hora de la Eucaristía y se hace imperioso, quizás con urgencia, una esmerada transformación de las personas y la sociedad para descubrir el sentido profundo lo que significa este sacramento admirable regalo del amor de Dios. Para los que no han entendido o sentido lo grande la Eucaristía (misa) les digo que en ella está realmente Dios, cuerpo y sangre, que es un tiempo de gracia, un Kairós que nos regala a ese Dios que se deja comer para que le podamos digerir en las faenas de la vida y reconociéndole podamos hacer de la oración, encuentro para que Dios nos escuche. Entonces es la hora de Cristo que se deja tocar, comer y masticar para nuestro bien.

Entonces, ir a misa no es mero cumplimiento, sino que es un encuentro con Dios donde se deja actuar la libertad en opción por una vida cada día más hacia Dios. Si conociéramos lo que significa la misa no dejaríamos de asistir, compartir y abrazar a Cristo en medio de todos para que todos tengamos la salvación. 13 largos años

No puedo finalizar sin volver a experimentar, con agradecimiento, las memorias de un sacerdote, que fue elegido cardenal, Francis Xavier Van Thuân, prisionero por muchos años en las cárceles vietnamitas. 13 años, de los cuales nueve fueron de régimen de aislamiento. Desde ese sufrimiento lo que le mantuvo despierto, vivo y con mucha esperanza fue la Eucaristía. Fuerza para su vida y alimento para su largo trayecto en cautividad. Celebrando la eucaristía a escondidas con una gotita de vino y un pellizco de pan, perop con la convicción de que Cristo le acompañaba y le anima a seguir adelante. Tal fue la convicción de la presencia de Jesús en su vida que pudo salir en libertad. Y esa libertad lo llevó al vaticano donde el Papa Juan Pablo II le nombraría después presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.

En este tiempo la sociedad, tan convulsionada, necesita de la Eucaristía. Aunque no la merezcamos, pero se hace inevitable para sanar y elevar nuestras vidas.

 

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

AÑO PAULINO:

PARA VIVIR A SAN PABLO

El Papa Benedicto XVI ha convocado el Año Paulino, a celebrar del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009, con ocasión de los dos mil años del nacimiento del Apóstol San Pablo, que los historiadores sitúan entre los años 7 y 10 después de Cristo, y cuyas reliquias se guardan bajo el altar papal de la basílica romana de San Pablo Extramuros, en el sepulcro recientemente descubierto por los arqueólogos.

Es una celebración de grandes dimensiones por la talla y constitución de quien perseguía a la Iglesia y luego, desmontado por la luz amorosa de Dios, empezó a difundir a Cristo vivo y presente en el corazón de la humanidad.

Tiene, esta celebración de un año, objetivos muy claros como redescubrir la figura y la actividad de San Pablo en sus múltiples viajes apostólicos; volver sobre sus cartas, dirigidas a las Iglesias que él fundó y a algunos de sus colaboradores; renovar nuestra fe y nuestro compromiso apostólico y evangelizador; y rezar y trabajar por la unidad de todos los cristianos en una Iglesia unida, que el Apóstol entendió como el único Cuerpo de Cristo.

Pablo, nacido en Tarso de Cilicia, en Asia Menor, fue en su juventud un judío celoso y observante de la ley de Moisés. Es decir, que conocía la ley judía y la llevaba a la práctica. Por eso decide pedir cartas y empezar a perseguir a los cristianos para traerlos encadenados y humillados. Pero los caminos de Dios no son nuestros caminos y cuando cabalgaba, como el mejor soldado y con ascenso de estrellas, es bajado del elegante corcel de paso fino para que probara el estiércol y la oscuridad de la noche cerrada. Lleno del lodo de la vergüenza y la debilidad avanza para sentir un destello de luz que entra en su corazón y no en sus ojos pues estaban cerrados. Cristo le habla. Cristo le tumba. Cristo le ordena para que en la oración descubra un nuevo camino. Se realiza un encuentro decisivo con Cristo que marcará, para siempre, toda su vida. De inquisidor a cristiano, de perseguidor a amigo de Jesús. Y desde, ese momento, inicia su ministerio anunciando a Jesucristo, salvador y redentor, a los gentiles, a los más lejanos.

Desde ahí, ya no sufrirá más caídas de caballos, sino innumerables peligros, prisiones, naufragios, desprecios, humillaciones y hasta la misma muerte. Pablo, el anterior Saulo, se enfrentó a una nueva vida para enarbolar con fuerza de convicción y expandir voz potente a Jesucristo resucitado y su Evangelio. Invitó a muchos a vivir y proclamar a Jesús como Señor de la historia. Es considerado como el prototipo del apóstol cristiano que dejó las sandalias y se puso los patines para recorrer los pueblos y ciudades de lejanías insospechadas.

Desde aquel día desarrollo en su corazón el impulso de seguir sin parar. Desde ese encuentro anidó en su vida un impulso que fue el amor ardiente a Jesucristo. Bien lo dejó escrito en Gálatas 2,20 "Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí"

Más que hablar. Más que gritar a Jesús vivo y real. Vivió una nueva vida a favor de Dios y para Dios creando comunidades con un compromiso misionero bien definido en sus cartas, viajes y esas hermosas comunidades levantadas con esmero y mucho sacrificio. Hace suyo un lema, que a todos nos puede ayudar en nuestra responsabilidad evangelizadora: "Evangelizar a tiempo y a destiempo" (2 Timoteo 4,2) para responderse de forma genial con una advertencia "Ay de mí si no evangelizare" (1 Corintios 9,16)

Hoy debemos actualizar a San Pablo en nuestras vidas y nuestra evangelización para asumir con valentía un compromiso que se ha quedado guardado en el escaparate del olvido y de la poltrona de muchos cristianos. El lo hizo con convicción y valentía, con audacia y decisión. Además, sin importarle que sea motivo de escándalo para los judíos y necedad para los griegos., pero en él es sabiduría de Dios (1 Corintios 1,18)

Para nosotros, los cristianos San Pablo nos muestran un amplio camino de apostolado y de misión. Nos señala la manera de llegar a los que están más lejanos y no han sentido la caricia de un Dios que llega en los hombros, al vida y el testimonio de cada uno de nosotros. Indicándonos que para ello hay que caminar en la conversión que nos permitirá vivir la vida según el Espíritu. Un Espíritu que es la fortaleza que nos lanza y nos guía en el camino a ese encuentro tan vital con nuestros hermanos.

Invito a todos y especialmente a los que hacen vida parroquial para que propicien la difusión y lectura orante de las cartas de San Pablo. A los Colegios, a los Catequistas a organizar estudio de la vida de San Pablo y hacerlo más vivo con concursos de dibujos, de carteleras, cuentos y alusivos murales. San Pablo, el "Apóstol de las gentes", que llevó el mensaje a los puntos más lejanos nos está invitando a leer, meditar y aplicar sus 14 cartas a nuestras vidas y hacerlas una vida más plena en el servicios desinteresado por los otros.

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

¿Produce molestia el Crucifijo, la Biblia y la Religión?

El pasado 24 de mayo, sábado leía con mucha preocupación un artículo de Monseñor Baltazar Porras ¡La Reforma va! Y allí Monseñor nos contaba que a un director de una unidad educativa le llegaba una carta de un supervisor de la coordinadora regional de Escuelas Bolivarianas del estado Mérida. Entre los lineamientos y compromisos que debe asumir la unidad educativa, dice la circular: "Ambientar el aula de clase con: ideario bolivariano, crear el cuaderno de vida de Simón Bolívar, el árbol de las tres raíces, trabajar con los niños y niñas la historia de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora, actualizar los símbolos patrios, colocar símbolos emblemáticos. No utilizar imágenes religiosas (para poner en práctica el valor, respeto religioso de niños y niñas), la fe y creencias deben ser dirigidas en el hogar; no celebrar fechas y meses religiosos en la institución"

Esto me dio pie a escribir la siguiente reflexión. ¿Qué daño puede causar la religión en la escuela? Cristo murió en la cruz por amor a la humanidad y esa humanidad jamás podrá olvidar que en nombre de la misericordia Jesucristo ofreció con valor y dignidad su vida por todos. Entonces, cuando este gobierno, abusando y contraviniendo lo establecido en la constitución venezolana del año 1999 en su artículo 59 "El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, asimismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y la ley. El padre y la madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de acuerdo con sus convicciones"

¿Entonces cuál es el miedo? La Iglesia tiene el deber de enseñar los valores cristianos y humanos. Jamás, ni en los peores momentos de la cuarta república, se atacó con tata ferocidad como en estos momentos, donde nada se quiere con los sacerdotes, catequistas y se busca, por todos los medios, meter a los protestantes y confesiones divididas para crear mayor confusión. Pero se les olvida que donde está el cristianismo, la Iglesia y sus representantes habrá libertad, se promueven los derechos humanos, se trabaja por la justicia y la solidaridad para que podamos alegrarnos del progreso y el bienestar. Debemos recordar que la Iglesia sirvió a la desaparición de la esclavitud, a la añorada justicia social, al desarrollo de todos donde todos somos imagen y semejanza de Dios.

Esta Iglesia en cada comunidad ha estado por siempre acompañando, animando y dando lo mejor de sí para el crecimiento espiritual y humano. Ellos, los revolucionarios, están llegando y a 10 años, podemos evaluar que lo que han creado en más y más divisiones y decepciones.

Por eso la religión no está de más. Mientras más nos ignoren la gente más se dará cuenta de la necesidad de una religión que llama, abraza y acompaña a todos por igual. Entonces, el miedo radica en que los cristianos concientes no se comen entero las mentiras que ellos gritan y pretenden que todos nos las traguemos como pastita para los más pequeños.

El cristianismo fiel a Jesucristo y a la Palabra de Dios vive en el amor, de la fraternidad, del perdón y de la esperanza que a todos alcanza. Es un cristianismo que no olvida a San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, Santa Teresa de Jesús, el Beato Juan XXIII, la Madre Teresa de Calcuta, Madre María de San José, Madre Candelaria de San José, el Venerable José Gregorio Hernández o el combativo y sin miedo Bartolomé de las Casas y muchos otros que han participado al bienestar de la humanidad. Olvidar esto es negar la historia y es, de forma grosera, falsearla con nuevos elementos desconocidos y de dudosa procedencia.

Toda Venezuela está signada por la labor de los misioneros, que dejando todo, lo entregaron todo para el bien de todos. En la entrada de caseríos, pueblos y ciudades está la cruz de la misión redentora y edificante. No podemos, ahora, por pasar la factura a una Iglesia que no alcahuetea o aplaude como foca a un gobierno, cerrarle todas las puertas y pretender ignorarla para producir su caída y olvido.

La Iglesia no es una creación humana, es de institución divina y es el mismo Dios "Espíritu Santo" que la alimenta y la mantiene. Muchos y demasiados han sido los ataques en el mundo entero contra la Iglesia y ella ha permanecido. Llevada en los hombros pecadores de obispos y sacerdotes, de religiosas y laicos comprometidos. De un pueblo lleno de la ternura de un Dios que ha salido al encuentro de ellos.

Callar es este momento sería olvidarse de la misión redentora y liberadora por la cual la Iglesia tanto ha luchado y tanto se ha desgastado. Callarse sería permitirle a las piedras que hablaran. Ese hablar requiere coraje, fuerza y sobre todo testimonio de enriquecido en el acompañamiento que Dios hace a su Iglesia. Pero en esta época y tiempo, somos muchos, demasiados los que hemos desarrollado una pertenencia sana a la Iglesia donde lo importante no son las cosas, sino las personas y algo muy preciado son los niños. Los cuales con estas ideas revolucionarios no avanzarán sino retrocederán.

Bien lo decía Monseñor Porras ¿No atenta esta conducta contra la actual Constitución y contra la voluntad popular del referendo del 2D? ¿Quién está fuera de la ley, el supervisor o el docente que no cumpla con esta prescripción? ¿Los valores, tradiciones e imágenes religiosas son dañinos en la escuela para proscribirlos como si se tratara de una peste? Abramos los ojos y actuemos sin miedo. La libertad y la pluralidad democrática, el respeto y apoyo a lo religioso no es un delito, es un derecho .

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

AUNQUE NOS PERSIGAN NO CALLAREMOS


Delante del decreto ley del Sistema de Inteligencia y Contrainteligencia donde hay una invitación, clara y criminalística, para convertir  al vecino, al compañero de trabajo y al feligrés en informante a favor de una revolución al estilo cubano. Este decreto- ley fue emanado del ejecutivo el 28 de mayo del 2008. Es muy preocupante por el silencio que guarda los demás poderes, pues va en contra de la libertad, contra la propia defensa y propicia el anonimato para darle vida a la venganza y la persecución. Aquí cabe señalar, con mucha inquietud, que en el artículo 2 en el numeral 4 se obliga a los empleados de las empresas (públicas o privadas) de custodia, prevención y seguridad que protejan "instalaciones o bienes de interés estratégico" a acatar las disposiciones del decreto. "Esto es, a ser funcionarios de inteligencia o de contrainteligencia sometidos al Poder Ejecutivo (Ministerio de Interior y Justicia y Ministerio de la Defensa) y a cumplir con las obligaciones que en este sentido le imponga el Gobierno." Observamos la aparición de espías dentro del lugar de trabajo. Es decir, la disidencia no será permitida. Ojo, padrecitos de cada parroquia, ya veremos a los feligreses con grabadores para luego demostrar el contenido de las homilías. Aunque ya somos perseguidos, pues al quitarnos las ayudas, al asfixiarnos con ataques y descalificaciones nos acorralan para obligarnos al aplauso de focas domesticadas ante el camino de una revolución que no le interesa otras opiniones. Cómo si desde los pulpitos se hablan mentiras o se construyen golpes de estado. El amedrentamiento funciona pero corre el peligro de hacernos más fuertes, más temprano que tarde. Este decreto - ley establece una trama de sapos en beneficio del ejecutivo con el fin de controlar con el título de un interés para la seguridad de la nación. No y no. Porque nos van, otra vez, a enfrentar. ¿Por qué en el barrio no se ha podido denunciar a los delincuentes por el miedo a ser delatados y ellos a tomar venganza? Eso mismo va a suceder, pero con un agravante. Esas personas "sapos" serán tarifados y van hacer mucho daño y los que no quieran por dignidad serán castigados. Hay que defender, hoy más que nunca, la libertad como valor fundamental a los derechos humanos. Sin nada que me quede por dentro, esta ley – decreto es una vulgaridad que revive la seguridad nacional, la "gestapo" venezolana de aquellos días tan oscuros de un pasado muy triste donde nadie tenía dignidad y muchos menos libertad para opinar. Además, esto nos remite al 2 de diciembre (sin entrega de cuentas del ente comicial) donde dijimos "NO" a una reforma constitucional, pero que pareciera que eso no es importante pues siguen tratando de imponer, a la fuerza, con leyes de la mano del jefe de estado con una habilitante que le da poder y soltura para actuar y hacer a su manera y capricho. Hay tanta gravedad que allá en Alemania (1933) se suspendían principios fundamentales por un tiempo determinado y ahora se pretende, con esta ley, ya publicada en gaceta oficial, no se dice por cuanto tiempo, queriendo decir, ahí queda y se la tienen que calar y punto. El ejercicio del gobierno es un servicio para todos y no una forma de colocar bozal y miedo para evitar reclamos, huelgas y trancas de padre y señor mío. Se escoge en las urnas electorales un servidor no una persona que tenga por interés el someter a los ciudadanos. Esta ley viola descaradamente la Constitución Nacional, los principios fundamentales del derecho penal y procesal contenidos en la legislación existente y desconoce derechos humanos que al desaparecer o no poderse concretarse, dejan el camino abierto al abuso de poder, a la arbitrariedad, a la violencia física e institucional características de las tiranías. Valdría la pena saber la opinión de la defensoría del Pueblo, del Poder Judicial, de los candidatos a la Gobernaciones y Alcaldías. No podemos elegir a candidatos silenciosos que poco les importa lo que sucede. Mucho cuidado, amigo lector, lo que nos viene encima es una catástrofe de dimensiones descomunales. Hacer silencio es permitirla y dejar que la tiranía se haga dueña de la nación. "Jamás, pero jamás, serviría para vender a un hermano. Antes muerto que perder la vida"

Dime que te cuento y te diré que aprendes

DIOS QUE PODAMOS VER

Jesús de Nazaret recorría todas las veredas y calles de la ancha y larga ciudad de Jerusalén y se encontraba con innumerables personas. Una vez, se encontró con un ciego de nacimiento y Jesús le preguntó: ¿Qué quieres que haga por ti? Y de inmediato el ciego le respondió: Que pueda ver. (Marcos 10, 46-52) Que alegría saber que Dios complace, que Dios da la herida y la medicina, que Dios aprieta pero no ahorca. Que todo lo podemos en Dios que nos conforta y que la añadidura vendrá más temprano que tarde.

Hoy en día le estamos pidiendo a Dios que podamos ver y no sentir otra vez, la decepción de quienes nos gobiernan. Ayer ofrecían y ofrecían. Hoy se hacen los sordos y no recuerdan. Ayer caminaban por los barrios dando la mano, ofreciendo. Hoy ni las manos, ni los dedos, ni nada entregan a los, cada día, están más empobrecidos sectores y veredas de nuestra larga y ancha ciudad.

Ver es la sensación más hermosa, pues de la vista dependemos para movernos por el espacio que nos rodea. En una sola mirada, que dura una fracción de segundo, los ojos colaboran con el cerebro para informarnos sobre el tamaño, la forma, el color y la textura del objeto.

Nosotros vivimos un momento muy oscuro, tan oscuro que así permanece Radio Caracas Televisión, tantos militares despatriados, demasiados periodistas silenciados, tantas conciencias compradas y tanto miedo lanzados como potes de humo o trapos rojos para impedir la verdad y la vida. Es un momento y ese momento tiene su tiempo y su caducidad. Debemos pedirle a Dios, que nos ayude a abrir los ojos. Unos ojos que al igual que Andrés Eloy en su renuncia pide que le quiten la venda para poder mirar mejor. Esa venda ha hecho que muchos miren para otros lados mientras todos vamos hacia el rodadero y una caída que nos está doliendo y produciendo muchas heridas.

Por eso ver implica:

  1. Abrir los ojos. No para tenerlos simplemente abiertos, sino para vernos a nosotros mismos y exigirnos un compromiso y una respuesta delante de los que está sucediendo.
  2. Tener los ojos abiertos. No para estar pendiente del otro y la otra para acusarlo, al triste estilo de los comités revolucionarios de la revolución cubana. Sino para no permitir que crezca, como las sobras por la noche, la corrupción, la grosería contra la dignidad de las personas y para que se cumpla con el mandato de la Constitución.
  3. Tener los ojos limpios. Donde todos nos miremos con amor, con respeto y dentro de las diferencias haya unidad por el bien del país.
  4. Saber mirar con justicia. Es luchar, siempre por la paz, pues sin ella nunca habrá justicia. Cuando en una sociedad unos aplastan a los otros porque firmaron, porque opinan diferente jamás se podrá mirar con justicia.

Nosotros necesitamos seguridad, una seguridad que no se queda en muchos policías o bastantes castigos para los infractores, sino una seguridad en un equilibrio psicológico. Necesitamos con urgencia que los de arriba, los elegidos en elecciones vuelvan a sus quehaceres democráticos a favor de todos y no de unos pocos. Pues al estar ciegos o simplemente no querer ver no se sabe de dónde viene y mucho menos a dónde va y por tanto no sabe dónde está. Eso es lo que está pasando ante la venda que tapa a muchos.

Son muchos los enemigos causantes de esta ceguera colectiva y contagiosa. Un afán de poder que llega a niveles muy elevados, un exagerado egoísmo que quita a uno para colocar al otro, una manera de querer ser ricos sin importar a quien se le hace daño.

Están sucediendo muchas cosas a un costado de nosotros y no nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta. Dios no castiga cuando permite catástrofes, pero si es una forma de despertar a la humanidad. Entre nosotros debemos detenernos ante las amenazas contra la democracia y dejar de hacernos los ciegos y prevenir antes de que nos caigan mayores desgracias. C. Lewis dejó para la posteridad lo siguiente: "El dolor es el megáfono que utiliza Dios para despertar a un mundo de sordos" Y esto es para nosotros ante la ceguera. Pareciera que estamos muy ocupados, en otras cosas, para mirarnos, para observarnos. Pero no hay más sordo que el que no quiere oír ni más ciego que el que no quiere ver; la sordera y la ceguera psíquica es lo que caracteriza a la personalidad fanática. Y ha sido un fanatismo irracional que conduce a muchos a abrir los ojos para ellos, los cierran ante el reclamo y la verdad.

Estamos llamados, entonces, a mantenernos despiertos, a no cerrar los ojos ante la verdad de un país. Cerrarlos en negarnos a vivir en la luz y a querer tapar el sol con la mano.

Gracias Señor Dios por la luz que todavía queda en muchos que en la verdad buscan la unidad y la paz.

 

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

APRETANDONOS EL CINTURON PARA UNA SEGURIDAD DURADERA

Nosotros, tan latinos, tan venezolanos, tan sucrenses, tan cumaneses nos ha costado mucho colocarnos el cinturón de seguridad como medida preventiva y norma de un buen conductor. Todo porque, de seguro, no me va a suceder un accidente. Nadie me chocaría por detrás. Jamás he tenido, en estos 20 años, un accidente. Todo con una respuesta y una negación para no acatar la norma.

Los tiempos han pasado y la experiencia en otros y con la propia nos ha enseñado que ese simple y olvidado cinturón hace más bien que de adorno. Son muchos los que así lo reseñan y lo dan a conocer como un verdadero milagro.

Pero, todo se hace maravilloso, cuando un conductor se coloca el cinturón de seguridad. Ya no es el mismo. Asume una postura inteligente. Se hace dueño y señor del volante. Da el paso a los peatones imprudentes, no se traga ninguna luz, jamás daría la vuelta en u, tendría sus papeles en regla y jamás, pero jamás insultaría a los otros conductores fuera de la inteligencia y las buenas costumbres.

Todo esto lo hace el cinturón y muchos creen que es mentira o simple adorno. Pues no. El cinturón por allá en las ciudades desarrolladas es una herramienta clásica del buen conductor y de la distinción al manejar. Ojalá entre nosotros empezara a funcionar esta práctica tan necesaria.

Pero, sin dejar a un lado, el tema, me gustaría que entendiéramos, todos, sin excepción, que hace falta, en estos tiempos, tan propicios para el desarrollo y la unidad, utilizar el cinturón de seguridad delante de una elecciones municipales y de gobernación que darán sello definitivo a una seguridad que todos, aún el más pequeño y humilde, estamos añorando.

Es un cinturón que nos debe amarrar a todos en la verdad. Una verdad que no es partidista, ni caprichosa, ni mucho menos buscando el mejor postor para ver que tajada sacamos. La consigan no es que usted o yo estemos bien. Lo bueno de este cinturón es que todos estemos bien. Para lograr eso necesitamos l a unidad. Esto se logra en primer lugar que tomemos conciencia de que hay que ir a votar. Votar es opinar. Claro que tenemos las dudas sobre el ente que lleva adelante las elecciones. Pero si todos hacemos el esfuerzo y cuidamos, verificamos y estamos despiertos la trampa vendrá, pero con nuestra presencia la reduciremos hasta alcanzar el objetivo. Todo esto, porque conocemos la data, el número de votantes y tendremos la oportunidad de hacer una verificación en un porcentaje importante. En segundo lugar, que los que aspiran, que es un derecho y algo muy propio del ser persona: Si saben que no van a llegar o no van a ganar, se deben retirar, de la mejor manera y de la mejor forma. No estar gastando, desgastando y dividiendo al electorado, para que los que lo han hecho mal vuelvan a encontrarse con el ejercicio del poder que lo otorga el voto y la unidad del electorado.

Ese cinturón nos habla de respeto por el que en las encuestas, en el sentir de las personas va con mejor apoyo. Todos criticamos como el los regímenes dictatoriales la gente no elige, sino que se le impone. Nosotros aquí, con ese cinturón de la unidad y de la elección libre podemos llegar muy lejos. Porque sería muy triste que mañana nos arrepintamos de no haber cedido por quedarnos enfrascados en situaciones de egoísmo y malacrianza.

Pienso que es la hora de apretarnos este cinturón para viajar con mucha paz y tranquilidad a unas elecciones importantísimas, de alto calibre y que, de una vez, van a enrumbar el país, el cual está pasando por un centralismo exagerado, dominador y acaparador donde todo es de ellos y nada, pero nada, nos pertenece. Para una muestra un botón. Ellos quieren que los veamos como los salvadores. Los que hacen los mayores esfuerzos para que la comida llegue a todos. Pero, ¿qué clase de comida? La que ellos decidan. La qué ellos prefieran. ¿Pero "ellos" no hacen mercado en esos ranchos de negocios? Yo los he visto de madrugada haciendo mercado en Farmatodo, con esos carros hasta el cielo. Esa es la revolución entendida para ellos. O también en otros estados vecinos, donde compran a montón y por cajas.

Es la oportunidad de usar el cinturón, porque de lo contrario, a pedir nos quedaremos.

Sin miedo. Sin jugar a las escondidas. Llegó el tiempo de dar lo mejor. Porque esta tierra, desde ahora, merece lo mejor.

Lo mejor siempre será mi conciencia y mi participación.

 

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

PARROQUIA SANTA ANA DE CAIGÜIRE "COMUNIDAD DE COMUNIDADES"

Nacida en la acción pastoral de Monseñor Crisanto Mata Cova, que Dios tenga en su gloria, llevada de la mano de los Padres Paúles y luego asumida por el clero diocesano, hoy Arquidiocesano.

Como decía en un artículo anterior, un poblado de gente muy humilde que se fue haciendo a la vera del camino de la vida en aquellas hermosas faenas familiares de la pesca adornada con los chinchorros y la sirena de la empresa procesadora de pescado.

Hoy, es una inmensa parroquia que alcanza dimensiones que llegan hasta Juana Josefa. Es un largo trecho lleno de casas, edificios, ranchos, urbanizaciones, talleres, escuelas, fabricas, clínicas… Es todo un corazón con arterias y venas que se proyectan, bajan y se extienden en una gran inmensidad. Eso es Caigúire y que de noche se hace más grande con el reflejo de la luna que casi lame de sus entrañas.

Aquí hemos permanecido ya casi por seis años de labor pastoral. En esta parroquia hemos aprendido demasiado y hemos dado también. Se ha constatado que el tiempo ha sido testigo de un trabajo de comunidad muy unido al esfuerzo de laicos de distintos grupos parroquiales y de los 13 sectores donde se lleva el pulso y el vibrar de nuestro trabajo pastoral. Aquí en esta parroquia amparada y protegida por la Madre de la Santísima Virgen María, Santa Ana, se lleva adelante un plan de acción en la búsqueda de una Comunidad de Comunidades para darle sentido y continuidad a un Dios que quiere ser alegría y esperanza de todos y cada uno de los que hacen vida.

Es alentada por movimientos parroquiales que descubren, a cada instante, la amorosa presencia de Dios que les anima y les llama a su servicio. De ahí que la parroquia sea el rostro más visible de la Iglesia. Pues es allí donde cada día, en la celebración de la Santa Misa, donde Cristo se ofrece y lo hace por todos. Es donde ese puñado de hombres y mujeres, "laicos comprometidos", ofrecen lo mejor por el bien de todos. Que maravilla al combinar humanidad y divinidad. Humanidad de esa gente que junto al sacerdote se encaminan al encuentro y la familiaridad. Y divinidad de un Dios que, literalmente, se sale del cielo lejano, para acunar entre sus manos las aspiraciones y realidades de toda una comunidad.

Ha sido en la parroquia el escenario más propicio para gritar a favor de la vida y de la paz. Llamarnos a reflexión en los duros momentos delante de la tragedia, del llanto y del luto. Para aplaudir y animar a quienes de forma desinteresada lo dan todo por el bien de la comunidad. Para celebrar juntos la vida que nace en cada amanecer y aferrarnos a los principios y valores que nos unen y nos hacen más personas. La parroquia ha sido y seguirá siendo un lugar para el combate por las mejoras y la profunda toma de conciencia, sin faltar tensiones, disputas, soluciones y alternativas.

Para muchos el Vaticano II ya tiene sus tantos años y Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida son simples interpretaciones de unos años que no esperan por nadie. Pero es ahora, cuando, en este tiempo de gracia y bendición, todos miramos, hojeamos y vamos detallando en esas páginas, amarillas por el tiempo, para beber la fresca agua que como manantial nos va cayendo lentamente.

Si antes era aquella Acción Católica, pletórica de riqueza y viva voz de los laicos, ahora es el Consejo de Pastoral Parroquial quien en franca armonía con los Coordinadores de Sectores (13) y los responsables de cada Grupo parroquial, con el sacerdote, van programando, evaluando y llevando adelante los planes en beneficio de hacer posible esa comunidad de comunidades.

Toda una renovación al experimentar que los laicos pueden asumir compromisos reales delante de su responsabilidad bautismal. Hoy en día casi 50 ministros de la Eucaristía llevan adelante tareas de catequesis, animación de Sectores, pastoral de los enfermos y una alegre evangelización. Todo para llegar a los más lejanos. Es aquí donde la parroquia obtiene su mayor fuerza y empuje para darle a Dios su primer orden en la celebración eucarística, en esa oración compartida y vivida donde el individualismo queda superado y el abrazo comunitario es asumido como vida y realidad. Para vivir una devoción participativa y contagiosa hacia la Virgen María en el Valle, para compartir el santo rosario, la figura de María como modelo de vida y el conocimiento serio de conocer y descubrir a la patrona Santa Ana. Todo esto, nos ha ayudado a vivir una nueva experiencia misionera que se había dejado a un lado. Ya no es el entorno más cercano al que se le brinda todo, sino que son los más lejanos los que son buscados, ubicados y tratados con cariño y esmero. Además, de ir a la búsqueda de los más pequeños, los niños por su vulnerabilidad y estado muy peligroso ante la violencia y la drogadicción tan extendida y permitida.

Hemos recuperado aquella misión a la cual Cristo tanto les exigía a sus discípulos "Vayan por el mundo…" pues habrá que recordar que sólo se podrá ser una parroquia misionera se vive en comunidad. Es una comunidad donde todos son importantes y necesarios para vivir y mostrar a Dios tan real y humano que a todos alcaza.

No puedo olvidar al movimiento juvenil que empieza a salir del cascarón y a emplumar para empezar a dar los primeros aletazos en ese necesario encuentro con los demás jóvenes. Como muestra de este comienzo ha sido el grupo coral parroquial "Santa Ana" y el Grupo Juvenil que se perfila como puente de encuentro con la realidad juvenil de la comunidad.

"Vivir esta experiencia es saber que Dios acompaña y la Virgen bendice"

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Padre Marcelo Rivas Sánchez

BIENVENIDO PADRE LINDOLFO MARIN

Venido de la querida Colombia se fue metiendo en el corazón de la cristiandad cumanesa y a la luz del servicio diaconal muy unido a sus labores a favor de la juventud y del Seminario, nuestro Arzobispo impondrá las manos y concederá el don de la Ordenación Sacerdotal al Diácono Lindolfo Marín, este sábado 10 de mayo a las 9 de la mañana.

Para la Arquidiócesis de Cumaná es una gran alegría y una nueva esperanza que da abrigo a una Iglesia muy necesitada de Vocaciones Sacerdotales y Religiosas. De ahí la necesidad de orar con mayor confianza para suscitar a cristianos que quieran ser ministros para el servicio a Dios en medio de su pueblo. La pregunta es: ¿Sacerdotes para qué? Porque el hombre sigue siendo hombre, a pesar de tantos progresos y de tanta técnica. Porque hay pecados que perdonar, porque hay corazones hambrientos de esperanza, porque hay miserias materiales y espirituales, porque la vida humana no termina cuando se apagan nuestras neuronas. Es decir, hombres sacados entre los hombres para llevar a los hombres a Dios.

Entonces, Lindolfo quiere ser sacerdote porque Dios está enamorado del ser humano. Nos amó desde el inicio, sin importarle la traición suscitada en los tiempos pasados con unos hombres y un pueblo sediento de falsos dioses con una gran carga de indiferencia y desde ahí la presencia de Cristo Jesús, Salvador con la presencia misericordiosa del amor de un Dios que abraza a todos y a todos quiere salvar.

Aunque podríamos decir que un sacerdote hoy es un gran misterio. Misterio que destapa el nuevo sacerdote Lindolfo, quien sin abandonar a su familia, abraza una más grande familia, la sucrense. Sin perder la libertad ha tenido la gran libertad de elegir y decidir. Sin equivocar el camino ha seguido un sendero del mayor horizonte. Por eso la decisión de ser sacerdote es una vigencia donde Dios sigue llamando e invitando a un amor mayor. Eso es el sacerdote en tiempos de una necesidad imperante donde el amor es necesidad vital.

El sacerdocio no es una simple llamada y un mero respuesta. Es una llamada en el amor y una respuesta en el amor. Vale la pena volver a preguntar: ¿Para qué servirá el Padre Lindolfo? La respuesta será muy variada. Veamos:

1. Para enseñar la Palabra de Dios y garantizar la calidad de la educación cristiana.

2. Para anunciar el Evangelio aquí y en países de misión.

3. Para perdonarnos los pecados en nombre de Jesús.

4. Para presidir la Eucaristía y darnos el Pan de la Vida.

5. Para animar la comunidad cristiana, la Parroquia y los grupos de fe, procurando ser ejemplo y apoyo.

6. Para estar cerca y ayudar a los pobres, los necesitados, los que sufren, como hizo Jesús.

7. Para enseñarnos a rezar y relacionarnos con Dios como Padre y a ver lo que el Espíritu quiere de cada uno y descubrirnos que estamos llamados a la felicidad eterna.

8. Para orientar con criterios morales y evangélicos en los problemas de la vida y el mundo actual.

9. Para impulsar la responsabilidad de los seglares en la sociedad y dentro de la Iglesia.

10. Para servir a la unidad eclesial, coordinando a todos en comunión con el Obispo.

Desde aquí, desde esta parroquia "Santa Ana" nos sentimos felices, alegres y profundamente agradecidos de Dios. Sabiendo que no eres un super, sino un hombre que unido a Dios quiere servir a todos. No está loco, sino que en medio del equilibrio quiere hacer el mejor bien a la humanidad. Ofreciendo a un Dios que se hace celebración eucarística para bendecir y alimentar a todos. Para tomar el evangelio con la manos de la fe y abrirlo para enseñarlo en el amor cumpliendo esa voluntad de Dios.

Padre Lindolfo más que bienvenido, siéntase querido y amado por una Iglesia doméstica, que dentro de su Proyecto de Pastoral, queremos llegar a los más lejanos en la técnica hermosa de la Sectorización donde tendremos como resultado una Comunidad de Comunidades. Y tenga la seguridad que todas nuestras comunidades estaremos en oración y fe para seguir rogando al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

Para que nunca olvides. A Dios se lo habíamos pedido y desde su amor nos ha respondido. Usted es fruto de se amor.

mrivassnchez@gmail.com

Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez
www.diosbendice.org

"Los medios: en la encrucijada entre protagonismo y servicio.
Buscar la Verdad para compartirla"

POR UNA MEJOR Y VERDADERA COMUNICACIÓN

La Jornada Mundial de las Comunicaciones, en el seno de la Iglesia, se celebra desde 1967 y siempre se ubican en la gran Solemnidad de la Ascensión del Señor, este domingo 4 de mayo.

Su Santidad ya tiene previsto su Mensaje – bendición insiste, con claridad que los Medios en su conjunto no solamente se quedan en la difusión de ideas, sino que deben ser instrumentos al servicio de un mundo más justo y solidario. Esto quiere decir que vivan y sigan el camino de la verdad. De ahí la importancia que en todos los rincones del orbe se de la importancia a los Medios y se haga pedagogía de su recto uso y necesidad ante las realidades actuales.

Recuerdo con mucha alegría el día que pude tener en mis manos el Documento del Vaticano II donde está el Decreto conciliar "Inter Mirifica", en su apartado número 18 de donde se desprende esta celebración a favor de los Medios de Comunicación. Desde allí mi interés y respeto por los Medios y especialmente por la gente que los elabora y los coloca al servicio de todos.

Es de mucha importancia que todo la Iglesia, sin excepciones, le demos a la comunicación el valor que nos ha llevado a repetir con el Concilio "Que sin Comunicación no hay evangelización" Por ello hay que crear conciencia de que este Domingo de difusión a los Medios, es un abrirse al mundo para acompañar, ayudar y aconsejar a quienes hacen posible las grandes rotativas, las inmensas emisoras y las poderosas antenas satelitales de las televisoras.

La Iglesia con un apostolado de esfuerzo y dedicación ha ido avanzando en un camino que pasa por otros hermosos documentos: La instrucción pastoral "Communio et progresio" de 1971, de la todavía Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales, y en 1992, "Aetatis Novae", del ya Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. En febrero de 2005, semanas antes de fallecer, el Papa Juan Pablo II, el gran Papa comunicador, firma la carta apostólica "El rápido desarrollo"  En 1988, con la entrada en vigor de la Constitución Apostólica "Pastor Bonus", de reorganización de la Curia Vaticana, la Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales pasó a convertirse en Pontificio Consejo. Para 1997 el mismo Pontificio publicó "Ética en la publicidad" y "Ética en las

Comunicaciones Sociales", de 2000. Sin olvidar aquel excelente publicación, de 1989, acerca de "Pornografía y violencia en los medios de comunicación: una respuesta pastoral"

Celebrar esta Jornada es seguir con un ritmo actual y sereno el acontecimiento comunicacional donde todos son invitados a motivarse para darle el justo valor y tomar consciencia de los Medios como escenarios para la verdad y la vida. Sin dejar a un lado la oración, el estudio, la reflexión, el acompañamiento a los que hacen comunicación (su familia, su labor, sus necesidades), la presencia de la Iglesia en los Medios como desarrollo evangelizador y encuentro.

Cabe destacar que la sociedad, la gente tiene sed de verdad, busca la verdad y quiere por encima de todo esa verdad en sus vidas. Dese ahí, no hay que olvidar que la verdad que nos hace libres es Cristo, porque sólo él puede responder plenamente a la sed de vida y de amor que existe en el corazón humano. Bien afirmado y sostenido por el Papa Benedicto XVI.

Valdría l apena recordar los diferentes lemas de la Jornadas a favor de la Comunicación. Esto nos darán una idea del afán de encuentro y reflexión que la Iglesia ha querido para destacar esa noble labor de los Medios

1967: "Prensa, Radio, TV y Cine para el progreso de los pueblos"

2000: "Anunciar a Jesucristo en los Medios de Comunicación en el alba del tercer milenio"

2001: "Anunciar desde la azoteas el evangelio en la era de la comunicación global"

2002: "Internet, un nuevo foro para la proclamación del Evangelio"

2003: "Los Medios de Comunicación al servicio de la auténtica paz a la luz de la "Pacem in terris"

2004: "Los Medios en familia: un riesgo y una riqueza".

2005: "Los Medios de Comunicación al servicio del entendimiento entre los pueblos"

2006: "Los Medios, una red de comunicación, comunión y cooperación"

2007: "Los niños y los medios de comunicación social: un reto para la educación"

2008: "Los medios entre el protagonismo y el servicio: buscar la verdad para compartirla"

Esta Jornada no podemos olvidar a los santos patronos. De forma especial San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, su fiesta se3 celebra el 24 de enero. También a Santa Clara de Asís patrona de la televisión, fiesta que se celebra el 11 de agosto. Patrono del cine San Juan Bosco y el Arcángel San Gabriel de la Radio. Para el Internet se tiene a San Isidoro de Sevilla. Sin olvidar al Beato Santiago Alberione, el más caracterizado apóstol de las Comunicaciones Sociales del siglo XX, fundador de la Familia Paulina, cuyo carisma es la evangelización a través de los medios de comunicación. Recordemos aquella frase: "evangelizar a los hombres de hoy como los medios de hoy" Sin dejar a un lado el insigne apóstol, de los más lejanos, San Pablo, todo un modelo de comunicador ardiente, fecundo e incesante. No puedo dejar a un lado al Papa Juan Pablo II como uno de los grandes comunicadores.

Saludo con cariño y mucha admiración a todos los que hacen comunicación y ruego a Dios les siga animando en la construcción de una sociedad cada vez más justa en camino a la verdad. Amén.

mrivassnchez@gmail.com


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

VIVIR EN EL AMOR PARA AYUDARNOS

 

Juan 15,9-11 Guardar los mandamientos en el amor

"A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto"

Caigüire hace tiempo dejó de ser un poblado y se ha convertido en una larga y ancha calle llena de habitantes. Gente que se ha establecido y realizado muchos de sus sueños. Pero, desde hace tiempo, mucho tiempo, Caigüire viene sintiendo la falta de amor. No el amor de abrazos y besos, sino de un amor por lo que es y lo que hace. Recordemos que sin amor no se pude vivir y mucho menos hacer vivir a los demás. En ese amor es que debemos hacer hincapié y gritar, bien fuerte, que a Caigüire le falta mucho amor.

Cuando nos metemos por sus veredas, calles, avenidas y sectores vamos descubriendo mucha gente humilde pero que se esconde en sus cuatro paredes como si lo que está sucediendo no es con ellos. Nadie es responsable de nadie y todos hacen lo que a su entender es, y más nada. Cada cual con sus días y horas y nadie se reúne para planificar, organizar o llevar a cabo una acción en beneficio de todos. Por lo general, tienen que estar llenos de x o tal problema para salir a quemar un caucho o gritar un beneficio al gobierno. Pero pasada la gritería todos se devuelven y la vida sigue igual.

Cuando hablo de la falta de amor es porque siento que hay una indiferencia ante la situación de abandono, drogadicción, crecimiento de la delincuencia, enfrentamientos entre bandas, proliferación de armas de fuego y la pérdida de vida humanas, que en estos cinco años (2002-2008) ya van casi 250 muertos. Es una indiferencia que da mucho miedo, pues se va creando un abismo para defender la vida y una práctica nefasta de acompañarnos solamente en el dolor de un familiar fallecido. Estoy hablando de un crecimiento exagerado de la cultura de la muerte donde no hay tempo para la vida pero si para el velorio.

Es lamentable que esto nos esté sucediendo y que lo vayamos trillando con el silencio de todos. Ninguna comunidad podrá salir adelante si nos cruzamos de brazos y dejamos al garete nuestras responsabilidades. Necesitamos, con urgencia, salir de este atolladero y despuntar con fuerza la unidad por el bien común.

Todos tienen sus propios pensamientos y diferencias al opinar o ver la situación, Pero no podemos esconder o tapar el sol con un dedo, todo lo contrario, es la realidad la que nos interpela y nos llama a la conciencia. Callar para no meternos en problemas es permitirnos que crezca un peligroso virus donde "el esconderse", "no aparecer", "ese no es mi problema" mañana nos castigue y bien duro.

Es muy doloroso, para mí en lo personal, tener que ir a una casa a levantar un cadáver de un joven tiroteado, matado por la misma gente que vive en el barrio y que se ha agrupado en bandas para actuar y tomar la ley por su propia mano. Pero lo que más me duele es la indiferencia de sus habitantes que ante esto siguen callados y no hacen nada al respecto.

Dios nos invita a vivir en el amor, es decir, a preocuparnos por nosotros y los otros. No somos islas o distantes que no necesiten de los demás. Somos una familia que hemos crecido y vivimos dentro de una comunidad. Por lo tanto tenemos que relacionarnos, saludarnos y apoyarnos para no caer en un saco roto todos los esfuerzos.

Tenemos que mirarnos a la cara y preguntarnos. ¿Vale la pena vivir en el barrio? ¿Será posible que juntos vayamos cambiando las situaciones que nos entristecen? No es ir a un enfrentamiento. Es tratar de buscar caminos que nos devuelvan la tranquilidad y nuestros hijos puedan crecer en armonía y paz.

Debemos detectar "personas" preocupadas por la comunidad para que nos representen y nos ayuden a fomentar la unidad y el trabajo comunitario. No podemos hacer las cosas en soledad o por conveniencia. Es el momento de dejar a un lado lo que nos divide y buscar, e inmediato, lo que nos une. El tiempo se nos está acabando. Le hemos dado muchas largas a este asunto y muchas vidas han desaparecido de nuestros ojos. Y hoy con lágrimas y los puños apretados los recordamos. Por eso, es que este es el momento, mañana podría ser muy tarde.

Pidámosle a Dios, Todopoderoso y eterno, que nos tenga piedad y misericordia para que despertemos a la verdad y nos dispongamos en unidad a resolver esta grave situación que nos está golpeando fuertemente.

Encerrarse y callarse es fácil.

Pero si lo seguimos haciendo mañana nuestros hijos y la vida nos reclamarán por no haber hecho nada


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

Juan 10, 1-10: " Yo soy la puerta de las ovejas "

SE BUSCAN SERVIDORES DE VERDAD

Ante la presencia de tantos candidatos para la gobernación y las Alcaldías y falta de credibilidad ante el organismo electoral, valdría la pena hacer un llamado “serio y verdadero” a todos los que aspiran para que más que inscribir nombres, se anotaran en servicio y dedicación.

El mundo busca en muchas personas esos líderes que orienten, estimulen y nos hagan vivir en plenitud. Pues no todos tienen la mejor disposición para gobernar y llevar adelante planes con fines de servicio y no enriquecimiento. Todo sabemos que el rebaño que formamos la humanidad está desorientado y confundido en cuanto a la dirección de su camino en la vida. Pues son muchos los que están bajo la mano direccional de un partido político que busca es poder y atrapar las ganancias personales; otros enredados en un pasado que nos les deja en paz. Ellos bien saben que estuvieron y no dieron lo mejor. Nuevos que han dejado una honda huella de tristeza y engaño, siendo, incluso, peores que los anteriores.

Cuando Jesús nos habla de Buen Pastor nunca se está refiriendo a un líder o mucho menos a una persona que sobresale porque tiene popularidad o mueve personas hacia un objetivo meramente político. Habrá que recordar que Jesús no es líder de la mayoría de su tiempo. Animó a 12 y el salieron rezongones, es decir, que estuvo al frente de algunos que les costó mucho comprender que el era el Señor Dios. De ahí se desprende que los caminos de Dios no son nuestros caminos. Por esa razón hay que estar recordando que nosotros no seguimos a un Dios de muertos, sino de vivos, es decir, que nuestro Dios está resucitado.

Entonces, ser cristiano no es simplemente saber cierta doctrina y oraciones. Ser cristiano es seguir a Cristo. De ahí que Cristo se llame la puerta, y quien entra será salvo encontrando pastos y agua fresca. Estamos en el mundo pero no podemos dejar que el mundo nos domine. Por eso, cuando suplicamos que se necesiten servidores, debemos saber que un servidor hace que la vida se llene de sentido, que alcance para todos los bienes, que su alegría es reflejo del buen obrar y del deber cumplido. Que no necesita pegar pancartas en los vehículos de servicio público o hacer gastos para exaltar su figura y que la gente lo aplauda por su deber realizado. No hace falta que se predique a sí mismo, ya que su interés está en servir y no en malgastar los bienes comunitarios.

Necesitan personas que sepan mirar la vida con entusiasmo, que contagien de alegría a todos y no tenga que traer bailantas y cantantes como las prácticas romanas del pan y del circo. Es quien invita sin exigir, mucho menos para amedrentar o buscar castigo sin antes enseñar. No se enfada sino que propone. No juzga sino que siente solidario con las debilidades del otro.

Aquí la preocupación no es tener el poder, sino colocar la vida al servicio y que al hacerlo no esté esperando condecoraciones o palabras bonitas, todo lo contrario, que su vida sea traducida como la persona preocupada y servidora que nunca traicionará al confianza en su persona depositada por los electores llenos de esperanza.

Hemos gastado mucho tiempo mancando paredes, escribiendo consignas, creyendo que con slogan y frases acomodadas vamos a llenar de ilusiones a los que van a votar. Veamos como está la ciudad, como están las calles y al sensibilizarnos presentemos un proyecto y decirles, con seriedad a las personas, cuál va a ser nuestro accionar.

No hay nada más triste que un engaño. Que alguien que se muestre como un cordero y luego saque las garras con fiero animal. Sube el cerro, camina las calles y toca las puertas buscando los votos, pero al obtener el trofeo se queda en celebraciones, en discursos y en un mejor vivir dejando a los electores a la buena del olvido.

“Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie”

(José Ortega y Gasset)


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

AUNQUE SE ESTÉ EN CAPAÑA NO PODEMOS OCULTAR AL RESUCITADO.

Toda la Pascua es el grito más sonoro y más convincente de la presencia viva y efectiva de Cristo Jesús. De ahí, que durante estos 50 días hasta Pentecostés (11 de mayo) llegada del Espíritu Santo, todos estamos viviendo la máxima alegría y la base de toda nuestra fe.

Desde la Vigilia de Pascua, el sábado santo, la Iglesia empezó a sentir la fuerza de la vida que venció el sepulcro e hizo brillar lo duro de la cruz. Por ello, se hace necesario que no nos dejemos llevar por las aguas bravas de una campaña que arrastra a muchos para olvidar la amistad, el cariño y el valor de la vida como regalo de Dios.

Es de notar que en este tiempo se distingue la figura muy especial de Santa María Magdalena, quien ha comunicado a los discípulos su experiencia y les ha anunciado que Jesús vive, pero ellos siguen encerrados en una casa con las puertas atrancadas por miedo a los judíos. Ese temor no les permite observar la verdad en un Jesús que está vivo y en medio de ellos. Por eso la resurrección no disipa sus miedos. No tiene fuerza para despertar su alegría. Para que hoy en día nos cueste muchos, a nosotros los cristianos, levantarnos y expresar con nuestras vidas esta gran noticia de vida y esperanza. Observamos cada día más un ambiente hostil donde la noche se cierra sobre las pequeñas luces que titilan a lo lejos para taponar bien todas las puertas. Solo buscan seguridad. Es su única preocupación. Nadie piensa en la misión recibida de Jesús.

Nuestro gran error ha sido y será que nos hemos quedado con saber que el Señor ha resucitado y por insuficiente no logramos escuchar con claridad el mensaje pascual. Un mensaje que no es escuchado por falta de sentir la experiencia de sentir a Jesús vivo que nos rodea, si le dejáramos actuar nuestras vidas será la fuente de vida, de alegría y de paz para todos los creyentes.

Esta alegría, al reconocer al Señor en medio de todos, no podrá olvidarse por aprovechar un puesto o la mano del compadre que obtiene un lugar en el gobierno de turno. Este ha sido el drama de todas las campañas electoreras donde para llegar habrá que pasar por encima de cualquiera. Tampoco volvernos ciegos delante de un tiempo de acomodo donde, sin escrúpulos, ofrecemos y ofrecemos para olvidarlo cuando se obtiene el puesto deseado. En toda comunidad esa alegría no se puede confundir con engaño permanente, donde “unos” creen tener el liderazgo o patente de corso para engañar y aprovecharse de la pobreza o necesidades de los demás.

Entonces, el Resucitado, quiere que resucitemos a la verdad dejando a un lado el engaño. Para hacerlo hay que ver al Señor real y vivo en medio de todos. De ahí que nuestras comunidades no vencerán los miedos, ni sentirán la alegría de la fe, ni conocerán la paz que solo Cristo puede dar, mientras Jesús no ocupe el centro de nuestros encuentros, reuniones y asambleas, sin que nadie lo oculte. Pues, es muy común, que nos avergoncemos de ser cristianos y de dar testimonio en la verdad que Dios nos enseña. Por ejemplo, a veces somos nosotros mismos quienes lo hacemos desaparecer, como cuando vamos a misa y nuestro cuerpo está ahí, pero nuestra mente anda volando muy lejos. Nos reunimos en su nombre, pero Jesús está ausente de nuestro corazón. Nos damos la paz del Señor, pero todo queda reducido a un saludo entre nosotros. Se lee el evangelio y decimos que es « Palabra del Señor », pero a veces solo escuchamos lo que dice el predicador.

Somos muchos los que hablamos y hablamos del resucitado y de nada nos sirve, pues seguimos tan lentos y atolondrados que ni nos damos cuenta de que ha vuelto a la vida y vive entre nosotros. Es el caso de muchos donde hay un vacío de Dios en el corazón y reducimos la actividad cristiana a meros formalismos y cumplimientos. Pues todos bautizados, todos comulgados, todos a misa, pero muy pocos a la verdad del Dios de la vida y del encuentro. Jesús está como ausente, ocultado por tradiciones, costumbres y rutinas que lo dejan en segundo plano.

Por eso abunda tanta la mentira y el engaño tan bien difundido en estos días de campaña y ofrecimientos. Ojalá, nazca con orgullo de ser sucrenses, personas “serias” distinguidas y claras en un planteamiento – proyecto de servicio y no de maquillaje de un decorado para motivar a los electores y luego olvidarse de ellos.

No es que cada candidato sea un traga santos. Todo lo contrario, si no los traga, que no venga ahora a aparentarlo.


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

EN PASCUA Y POR SIEMPRE PAZ

No hay camino para la paz, la paz es el camino (Mahatma Gandhi)

Para muchos todavía sigue resonando aquello que en la frontera colombiana se llamó “Sin fronteras por la paz” donde el cantante y compositor Juanes organizó para contrarrestar los 10 batallones de soldados venezolanos ordenados para la guerra. Una guerra que no era nuestra y que nunca debió, desde la debilidad de bravuras, aparecer en el escenario de pueblos hermanos. Por eso hoy, desde esta Pascua 2008, la Iglesia llama a la construcción de la paz.

Lucas 24,35-48 … Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: La paz esté con ustedes. Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: No teman; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo”

La tarea de la paz del mundo es una tarea que a todos nos corresponde. El mismo Dios resucitado y vivo nos invita a dejar atrás el miedo y a vivir en la paz. De ahí que nadie puede sentirse al margen de este imperativo: ninguna nación, ninguna comunidad, ninguna persona.

Por eso nos alarmó de manera considerablemente, que desde una silla presidencial, sin ninguna reflexión y sin pesar las consecuencias se determinarán, de capricho y sin ton ni son, enviar soldados como en eso juegos de guerra cuando éramos niños. Bien lo reseñó Su Santidad Benedicto XVI en el saludo y oración para todo el mundo el pasado 23 de marzo, en el marco de la Resurrección del Señor. Condenando el egoísmo como el azote de la humanidad, llamando ala moderación y el respeto. Además, recordó el tormento que viven millones de personas atrapadas en conflictos en varias partes del mundo.

El Papa dijo que se deben buscar soluciones que salvaguarden la paz y el bien común en el Tíbet, en el "martirizado" Medio Oriente, especialmente en Tierra Santa, en Irak, Líbano y en algunas partes de África como Darfur y Somalia.

Es una paz que no es frágil, sino que los hombres la hacen quebrantable por su comportamiento ligero y agresivo. Observemos como la desbaratamos en esta semana santa. Todos tenemos derecho a un descanso, pero no tenemos derecho a destruirnos con la ingesta de alcohol y el vivir inconscientemente sin importarnos el otro, la otra.

Entonces, los problemas, que el Papa llama llagas, no podrán ser resueltos jamás por medio de la violencia, pues ésta engendra siempre más violencia. Todos esos problemas requieren el esfuerzo concertado de todos, para lograr un crecimiento económico y un progreso social que sirvan de base a una paz firme y duradera. Por eso es un contra sentido la compra de tantas armas cómo si fuéramos para una guerra o pretender en un juego mediático hacernos sentir en conflicto con Estados Unidos. Pero, debemos, sin exageraciones, decir que la paz tiene que ver con la seguridad alimenticia que el gobierno tiene que velar y desarrollar sin dejar a nadie y a nada por fuera.

Jesús Resucitado que se les presenta a los discípulos se deja tocar para que observen que no es un fantasma y desde ahí quiere llamarlos a la paz. “ La paz esté con todos” Tres veces repetido . Es la falta de paz lo que produce mucho miedo . Es la paz de Cristo victorioso sobre la muerte. Pero siempre llamando a una paz del corazón. Que es la felicidad auténtica. Que ayuda a ser fuerte en la adversidad, mantiene la nobleza y la libertad de la persona, incluso en las situaciones más graves. Es la tabla de salvación, la esperanza en los momentos en que la desesperación parece vencernos. Es, entonces, el primer don del resucitado, el sacramento de un perdón que resucita.

La paz comienza con una sonrisa.
(Madre Teresa de Calcuta)

diosbendice1@cantv.net


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

PARA VIVIR LA PRIMERA SEMANA SANTA

Son muchas las semanas santas que hemos transitado y digo muchas porque las hemos dejado pasar y, por lo general, se han convertido en días de descanso, de playa, de ver mucha gente que nos visita y observar a tantos que la han convertido en su última semana no tan santa.

Sería interesante que nos detengamos y reflexionemos en torno a lo esencial de estos días. La Semana Santa o Mayor es la contemplación de la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo Jesús que comienza con su entrada triunfal en Jerusalén, Domingo de Ramos , donde un pueblo agradecido sale a las calles a gritarle a Jesús que era bienvenido en medio del dolor y la opresión: “¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!” (Mateo 21, 1-11)

De lunes a miércoles santo observamos a un Dios orando, aceptando ser hecho preso, atado a la columna y con el coraje de llevar el inmenso peso de la cruz. Para llegar al Triduo Santo, donde concluye el camino cuaresmal que comenzó con el miércoles de Ceniza, para empezar a observar uno de los mayores dolores del maestro al ser traicionado por uno de sus amigos. El inicio del Triduo pascual es el Jueves santo, por la mañana la misa Crismal, que puede considerarse el preludio del Triduo sacro, el pastor diocesano y sus colaboradores más cercanos, los presbíteros, rodeados por el pueblo de Dios, renuevan las promesas formuladas el día de la ordenación sacerdotal. Aquí se pone de relieve el don del sacerdocio ministerial que Cristo dejó a su Iglesia en la víspera de su muerte en la cruz. Es un día que toca el corazón de todos nosotros. Luego se bendicen los óleos para la celebración de los sacramentos: el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos, y el santo crisma. Por la tarde, al entrar en el Triduo pascual, la comunidad cristiana revive en la misa in Cena Domini lo que sucedió durante la última Cena. Fue en aquel Cenáculo donde Jesús anticipó el sacrificio de su vida en el Sacramento del pan y del vino convertidos en su Cuerpo y en su Sangre, es decir anticipa su muerte. Para que con el lavatorio de los pies da a conocer el amor y el servicio extremo (Juan 13,1) por ello después de la santa misa de la cena y lavatorio se deja el Santísimo Sacramento del Altar para que los fieles permanezcan en adoración y gratitud a un Dios capaz de amar hasta la muerte.

Que triste que nosotros, al igual a los discípulos, nos quedamos dormidos ante la exigencia de la oración para vencer la tentación que derrotó a Judas, logrando que Pedro negara al Señor y los demás discípulos salieran despavoridos.

El Viernes santo, que conmemora los acontecimientos que van desde la condena a muerte hasta la crucifixión de Cristo, es un día de penitencia, de ayuno, de oración, de participación en la pasión del Señor. Al caer la tarde la comunidad se reúne en completo silencio para recordar momentos muy dolorosos vividos por Jesús sin olvidar que en medio del sufrimiento es necesario una oración por todos, para luego recibir la comunión como fortaleza y compañía en medio de tanta dureza y traición.

Llegados al Sábado Santo done hay un silencio litúrgico durante todo el día que es una invitación a todos a guardar una profunda reflexión para vivir por la noche la Vigilia Pascual. Que significa la gozosa espera de un Dios que se mueve hacia la vida y no se queda en la muerte. Poco a poco la Comunidad cristiana va descubriendo una nueva luz que le conduce a una nueva vida en plenitud y amor de un Dios que sale al encuentro de todos.

Por eso, llegados a los primeros albores del Domingo de Resurrección se contempla la mayor alegría que pueden sentir los cristianos “Cristo no está muerto, está vivo y vive en cada uno de nosotros”

Que hermoso es poder decirle, a todos, en completo conocimiento y sincera alegría, ¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! Sin olvidar que Cristo había sido sepultado, es decir, que a los ojos de todos Cristo ha muerto y su esfuerzo se convirtió en un fracaso. Pero no todo termina en una cruz, pues la última palabra no la tiene la muerte, sino la vida.

Entonces, vale la pena, volver a revivir estos momentos, no como mera repetición o ir detrás de un tiempo que no espera a nadie. Por eso es que el agua del bautismo se hace presente para bañar y rejuvenecer el compromiso cristiano con la vida y la fraternidad. Es el mejor momento, cincuenta días, tiempo hermoso de la Pascua. Bien afirmado por San Pablo: “ Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra; porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios”

Pidámosle a la Santísima Virgen María que nos acompañe, ya que Ella ya estaba con su Hijo vivo y real, para que podamos disfrutar de esta inmensa alegría que no tiene término y comienza de una vez para siempre.

diosbendice1@cantv.net


Dime que me cuentas y te diré que aprendo...

 

Padre Marcelo Rivas Sánchez

SI EL QUE DIRIGE SIEMPRE ESTA BRAVO…

La paz es la construcción de todos los días, es decir, que no tiene descanso, ni se puede dejar para mañana, porque lo que se deja para luego en el luego se quedará. Hoy, más que nunca, y en esta hora estelar somos llamados a vivir en la paz y a construirla, pues bien sabemos que nunca ha habido una buena guerra y jamás una mala paz. Todos perdemos con la guerra y todos ganamos con al paz.

Pero, con mucha pena y hasta dolor debo expresar mi preocupación por la persona que ha sido elegida como presidente de un país. Es ella la que representa a todos sus habitantes y cuando esa persona siempre está en guerra, siempre en camorra, insultando, ofendiendo y diciendo todo lo que s ele viene en gana produce un malestar y un camino que no conduce a la paz. Nadie se ha escapado dentro y fuera de ser blanco de sus críticas y desplantes. Cómo si lo único que vale es lo que él cree que es importante. Los que no están de acuerdo pues son lacayos, cachorros, infiltrados, golpistas, contra la patria… En cualquier momento inicia una pelea y nunca la termina, sino que la intenta meter en el congelador, pero cando uno menos piensa vuelve a sacarla como clara alusión de que jamás perdona, siempre pasa la factura. Lo peor y más serio son las “personas” que le siguen y, por lo general, son tan violentos o más que el maestro que les enseña a guerrear con quien no esté de acuerdo con sus planteamientos.

Venezuela, nuestro país observa en silencio, más no asombrada, pues le conoce, todo el peligro que ha producido por no saber tener paciencia y estar confrontando antes que solucionando. Además, si ha dicho, muchas veces, que lo que busca es la paz, porque hace movimientos contra la paz. ¿Todo el esfuerzo en la ayuda por rescatar a secuestrados ha sido simple teatro o apariencia?

Tendrá que recordar y nunca olvidar que la paz obtenida con la punta de la bayoneta no es mas que una tregua. Tregua que muy pronto se le devolverá, como el río cuando se le ha quita su cauce. Entonces, no es la palabra gritada y grosera la que triunfa. Tampoco es el puño que se cierra para golpear el que da la última campanada. Mucho menos los caprichos de quien se cree tener la mejor palabra y las ideas son las más brillantes.

Habrá que dejar bien claro que la paz no es la ausencia de problemas. Todo lo contrario, la paz es la manera de ir solucionando los problemas en la tranquilidad de acción y clara inteligencia. Por eso es que la paz nos habla de serenidad donde hay ausencia de conflictos. Sin olvidar que esa paz debe estar fundamentada en la verdad, la justicia, la caridad y la libertad.

Entonces estar siempre a la defensiva, atacar a los demás, no aceptar la disidencia y perder la calma delante de alguna crítica es sinónimo de violencia interna y desarrollo turbulento de todo lo que se toca y se hace. No es lo mismo el hijo que el padre. El hijo crece y se desarrolla al lado de su padre que le va enseñando a vivir. Mientras que el padre debe ser, siempre, ejemplo para su hijo. Entonces, quien dirige, quien gerencia y quien ocupa un puesto de alta jerarquía debe vivir y señalar la paz como un valor y una realidad tan necesaria como el aire o el agua para la vida.

Es la paz el único camino para obtener el progreso y la convivencia. No tengo duda de que hace falta bajar los tonos y dejar las amenazas como si se fuera dueño de la verdad. Por eso hay que saber hablar con los enemigos más que congraciarnos con los amigos. Se debe, por encima de todo, darles valor a las personas y saber que cada uno representa la imagen y semejanza de Dios. De ahí la calma, la mesura y el perdón son indispensables en nuestro ambiente. Todos debemos empeñarnos en renunciar a la violencia y jamás justificar la mala acción culpando a los demás. Nada justificará la violencia contra el otro, que siempre será nuestro hermano.

La bravura, el pase de factura, todo siempre está mal y la problemática a flor de piel es una constante que debilita todo intento de unidad y progreso. Desde niños nos enseñaron, aquellos maestros de tiempo completo, que cuatro cosas debemos procurar en la vida: salud, saber, templanza y paz. Además, que la paz debe ser más que un deseo, más que una buena voluntad y debe ser la mejor batalla de todos los días.

Considero, ante las circunstancias que nos rodean por no saber controlar la lengua y andar con caprichos personales olvidando los principios y valores democráticos. Pues quien le anda buscando cinco patas al gato puede encontrar el drama de cazador cazado donde al mejor se le escapa su presa.

Roguemos a Dios para que nunca se nos olvide que la única guerra que queremos enfrentar es la sangría que hay en nuestras calles ante la delincuencia desatada y muchas veces deja a su antojo.

“Si exigimos la paz es porque se vive la paz de la propia casa”


Padre Marcelo Rivas Sánchez

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL ALLANAMIENTO AL ARZOBISPADO DE CARACAS?

 

Vuelve otra vez la violencia a visitar a las personas que piensan diferente a las líneas “revolucionarias” dentro de un socialismo del siglo 21. Es el caso al observar a un grupo que entró sin ton ni son, como Pedro por su casa, a la sede Arzobispal de Caracas donde reside y despacha el Señor Cardenal Jorge Urosa intimidando, insultando y creando gran malestar. Entonces, me pregunto: ¿No hay autoridad que defiende a las instituciones? Si eso le está pasando al primado de la Iglesia en Venezuela que podemos esperar de los demás.

Todo se va colocando cada vez más oscuro y alejado de la realidad donde todos queremos vivir en la paz, progresar en la alegría y poder tener un desarrollo armónico con derechos y deberes. Pero ese progresos se ve empañado cuando unos “mandados” utilizan la fuerza, el grito y la camorra para hacer que nos callemos la boca y dejemos las cosas tal como ellos quieren. Pero la Iglesia no puede hacer silencio delante de tantas injusticias. No puede hacer silencio porque caería en la complicidad de una sociedad que se ha cansado de ver pasar tanta agua por debajo del puente contaminada por el sucio silencio. Que no es otra osa que venderse o dejarse llevar por la cobardía.

La Iglesia, la cual somos todos, exige leyes justas donde se respete la Carta Magna del 99 y se deje de retaliaciones para con los que tienen otra forma de pensar y hacer las cosas. Cunado observamos tanta escasez y sacrificios para adquirir los productos de la cesta básica nuestro grito debe ser sincero y sonoro. Pus está en juego el futuro de la familia. Recordemos que no es una institución cualquiera de la sociedad, sino su célula básica.

No podemos quedarnos de brazos cruzados delante de tanta sangría que produce la inseguridad donde en cada calle y vereda nos asecha la propia muerte. Tampoco podíamos callar delante de una pretensión antidemocrática de haber ganado el Si de la destrucción y el enfrentamiento.

Pero lo más grave de todo, es que ellos mismos, como ríos crecidos se están saliendo de sus causes y se están dando codazos unos a otros. De ahí la búsqueda de distraer, amedrentar y crear zozobra en la población. Por ejemplo: “con él solo, sin el plomo” Consignas que buscan intimidar y hacer que nos escondamos como si fuéramos ratones de sacristía.

Todo lo que vaya creando desconcierto, inseguridad e inestabilidad es motivo de alarma y denuncia por parte de una Iglesia que si está en medio de su gente. Pues, todos necesitamos un entorno estable y seguro para desenvolvernos como ciudadanos libres en un país democrático.

No es extraño, hacer notar, que la Iglesia siempre ha sido perseguida de muchas maneras a lo largo de la historia. En los primeros siglos fue considerada como un grupo subversivo, una secta que ponía en peligro el orden social, enemiga del culto público y de los valores del imperio romano. Hubo incluso quienes inventaron calumnias y difamaciones para asustar a la gente; en ellas presentaban a los cristianos como pervertidos y criminales, capaces de todo tipo de atrocidades. ¿No les parece que hoy en día se pretende lo mismo?

Además, por ese tiempo había reyes, gobernantes y emperadores que buscaron controlar a la Iglesia y disminuir su influjo evangelizador. De ahí nació la persecución, la expropiación, la invasión y el destierro.

Más tarde, en esta era moderna, los ataques se han vuelto más violentos. A tal punto que la Iglesia es enemiga del mismo progreso, pues se afirmaba que la Iglesia dominaba las conciencias e impedía la libertad de pensamiento. Llegando a tal punto que aparecieron grupos radicales que atacaron directamente a obispos, sacerdotes y religiosos, y robaron a la Iglesia de sus bienes en monasterios y hospitales.

Entonces, lo que le está sucediendo a la Iglesia católica en Venezuela no es una sorpresa, sino una consecuencia por su misión y su vivencia en torno a la verdad. Sin ocultar que dentro de la Iglesia no haya problemas y dificultades donde el pecado apabulla lo débil de sus integrantes.

Creo que no es el momento para sacar los trapos sucios al sol de una Iglesia que tiene muchos años. Como es el caso de la Inquisición , de la pederastia o de cualquiera falla en orden humano. Esto no impide que la Iglesia continúe en la defensa de los derechos humanos. La Iglesia bien sabe y distingue claramente entre lo que es un pecado y la persona del pecador. El hombre que comete un acto equivocado merece respeto. Siempre llamamos a una conversión y por eso no puede callar, pues obedece a Cristo.

La verdad no puede ser nunca encadenada (2Timoteo 2,9) En nombre de nadie. La verdad será el mejor servicio al hombre en el camino de los valores que hoy por hoy están por el suelo. Por eso la Iglesia tendrá siempre sus brazos abiertos para amar a todos, también a sus enemigos. Quizá algún día pueda acogerlos en casa y comer, con ellos, bajo la mirada de un Dios que sueña con ese banquete en el que todos nos amemos como hermanos.

“Recordemos que Lina y compañía son tan hijos de Dios como todos nosotros…”


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

www.diosbendice.org

¿Por qué leer la Biblia ?

La Biblia , es una palabra del griego que significa libros, entonces es el conjunto de libros sagrados que contienen la Palabra de Dios. Allí está la narración de la historia de la salvación. Se divide en dos partes: Antiguo Testamento (Antes de Cristo) y Nuevo Testamento (plenitud de la promesa en Cristo)

La Biblia es revelación de Dios porque allí se da a conocer Dios como el Señor y Dador de todo bien que quiere que nosotros seamos su pueblo y el nuestro Dios. Por eso, la Iglesia venera las Sagradas escrituras. Ella, con la gracia del Espíritu Santo, determinó los libros de la Biblia y los reconoció como revelación divina . Sin olvidar que Dios es autor de la Sagrada Escritura. Y desde Él existen autores humanos que inspirados y guiados por Dios van plasmando lo que vieron y oyeron.

La Biblia se escribió en un largo proceso que comenzó hace 1300 años antes de Cristo. La Biblia empieza con el Génesis y termina con el Apocalipsis. Se debe leer la Biblia pues es el pan de vida que nos alimenta. Es un verdadero alimento que nutre a sus hijos. Es un Dios que sale al encuentro de sus hijos para guiarlos, aleccionarlos y mantenerlos a su lado.

Es preciso hacer las siguientes recomendaciones:

  1. Antes de leer la Palabra se hace necesario invitar al Espíritu Santo para recibir su luz y entendimiento.
  2. Leer la Biblia con mucha humildad. No lo sabemos todo hay que aprender.
  3. La Biblia se debe interpretar según la guía de la Iglesia.
  4. Se debe leer con frecuencia.
  5. Su lectura debe estar en base para amar y obedecer más al Señor. Además que nos conduce al respeto y al amor a los demás.
  6. En la Biblia no hay ciencia, sino mucha espiritualidad.

La Biblia se divide en libros, capítulos y versículos. Si observamos a Lucas 4, 3 significa que estamos en el libro de San Lucas, que es un evangelio, nos colocamos en el capítulo 4 y en el versículo 3

Cabe destacar que en la Biblia todos los libros son importantes, pero se debe comenzar su lectura por el Nuevo Testamento. Por lo general se debe comenzar de manera lenta sin pretender leerla de una vez.. Se hace muy interesante cuando escogemos un texto y después de leerlo con lentitud y claridad nos podamos preguntar: ¿Qué dice el Señor? Luego, ¿qué me está diciendo el Señor a mí? De inmediato hacerlo vida en la propia vida y la vida de los demás.

Entonces comencemos por la lectura lenta y dinámica de los cuatro evangelios los cuales fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. La palabra Evangelio significa "buena noticia" porque Jesús es la Buena Noticia.

Cuando un cristiano lee de forma constante la Palabra tiene que hacer nacer dentro de él una forma de vida que lo identifica con la fuerza del Espíritu Santo. Es como una nueva forma de vida que les hace desarrollar una vida nueva, alegre y dinámica que lo va sacando de la oscuridad y lo lleva al fuente de mucha esperanza.

Podemos concluir diciendo:

  • La Biblia es la palabra de Dios. (2 Timoteo 3: 16-17, 2 Pedro 1:21)
  • La Biblia es un arma poderosa. (Hebreos 4:12 y Efesios 6:17)
  • La Palabra de Dios nos guarda de la tentación (Salmo 119:9)
  • Produce estabilidad y prosperidad . (Salmo 1: 1-3, Mateo 7:24, Josué 1:8)
  • La Palabra de Dios siempre cumple su propósito. (Isaías 55:11)
  • La Palabra de Dios es para siempre. (I Pedro 1:24-25, Lucas 21:32-33)
  • Dios nos habla a través de su palabra. (Hebreos 1:1-2)
  • Es alimentación para el alma . (Deuteronomio 8:3, 1 Pedro 2:2-3)
  • Alumbra nuestro camino . (Salmo 119:105, 2 Pedro 1:19)
  • Es una semilla y fuente de fe . (Marcos 4:14-20, 1 Pedro 1:23, Romanos 10:17)

La Biblia se debe memorizar, meditar, estudiar, leer y saber escuchar para que con diligencia nos presentemos a Dios, como obreros que no tiene de que avergonzarse y que usa bien la palabra de la verdad

(2 Timoteo 2, 15)


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

EN ESTA FIESTA DEMOCRÁTICA. MUCHO CUIDADO

 

Al observar la avalancha de aspirantes a la Gobernación y Alcaldía debo hacer algunas consideraciones:

1. Que la política es más que interesante, es una forma de hacer que los problemas de los otros sean mis propios problemas, pues ella es la búsqueda del bien de los pueblos. No es un simple ejercicio para ganar dinero o hacerme importante, es y debe ser un servicio.

2. Que ante la variada y larga lista de aspirantes. Unos aparecidos, casi fantasmas y ausentes de unos 9 años que han hecho mucho año a muchos; otros tan rallados que necesitan latonería y pintura por lo usado y caducos; algunos tan desconocidos que nadie los conoce por su nombre, sino por su sobrenombre. Como pescando en río revuelto sin cordel ni atarraya.

3. Además, Cumaná, el estado Sucre, por lo que vemos si es apetecible por muchos, pero que nadie lo demuestra con un plan y un proyecto que más que atacar a los incompetentes muestre soluciones y proyectos realizables a corto plazo.

4. Creemos, bueno creo, que votar es uno de los deberes cívicos que infunde mayor responsabilidad, aunque tenga desconfianza por ese CNE gobiernero y rojo que no siente vergüenza en proclamarlo a viva voz. Muy impresionado porque los resultados del 2 de diciembre no han sido dados en su conclusión definitiva, eso que estamos totalmente actualizados y computarizados vía satelital y demás embustes. Pero aún así, estoy tomando con mucha seriedad y consciencia mi participación de elección.

5. Estamos llegando a un tiempo muy fuerte donde no hay pared o recodo que no encontremos a un aspirante con foto y todo abriendo caminos para ser alcalde o gobernador. Tiempo de campaña electoral que volverán las promesas, las caminatas por el barrio y las movilizaciones tan costosas.

Ante lo anterior, se hace imprescindible que reconozcamos la necesidad de ponernos de acuerdo. Pues lo que pasó el 2 de diciembre no fue un reconocimiento a la oposición entre comillas, pues pueden estar creyendo que se la están comiendo. El 2 de diciembre fue y será una demostración de que todos, sin excepción, queremos vivir en democracia y que eso de comunismo, socialismo o algo parecido no va con nuestra forma de vida

También, que ese ponerse de acuerdo todos los partidos de oposición en un pacto de caballeros debe ser muy serio, pues de lo contrario, volveremos al ayer donde muchos aspiraban y sabiendo que ni por ellos votaría su propia familia siguieron adelante y hoy en día no sabemos cuántos votos sacaron. Ello0s, simplemente se prestaron para el juego del gato y el ratón donde el mayor siempre gana.

Que hoy no debe lanzarse nadie sin hablarles a los electores con claridad en su proyecto y dinámica de gobierno. No puede ser posible que un “Cualquiera” o uno con “ganas” bien puestas decida abrirse paso, a como de lugar, por mandato de un partido sabiendo que no llegará ni a chirulí.

Entonces eso de la política no puede ser un a simple fiesta de un pueblito alejado que se le ocurre montar un tarima y luego no tiene artistas que presentar. Esto nos pasa con aspirantes que ni saben hablar y mucho menos concretizar un proyecto de acción y trabajo. Nos caen a muela de estupideces para que al final terminemos todos decepcionados de todos y sin ganas de ir a votar.

Ellos, ellas que son muy pocas o casi ninguna hasta hoy, van a decidir parte de mi futuro y el de nuestros hijos – familiares tendrán consciencia clara del papel que les toca delante de esas aspiraciones. O por el contrario, están ahí por una fiesta de un desgaste y engaño de los actuales que no han servido sino para crear mayores problemas. Creo que la cuestión es bien seria y de gran responsabilidad. No es que cualquiera no pueda llegar, pues hay muchos “cualquieras” que de la noche a la mañana están y no saben ni cómo ni de dónde se pudo llegar a eso.

Más que agruparse y clasificarse en partidos, todos los aspirantes debían de ser señalados por sus cualidades en la honestidad, hoja de vida ciudadana y familiar, su honorabilidad en la trayectoria de sus días, capacidades y habilidades para ejercer lo que se pretende… Yo me pregunto y me vuelvo a preguntar: ¿qué pensarán estos aspirantes cuándo se meten en política? ¿Acaso poder? Debo recodarme a mí mismo que la política es un servicio y no una ambición. Que la política es un deber hacer las cosas para que los otros puedan satisfacer las primeras necesidades y logren todos, sin excepción, un progreso económico justo y estable. Lo contrario sería un poder para dañar y un servirse para congraciarse con un entorno politiquero de unos privilegiados que comerán a costillas de todos.

Humildemente invito a todos los aspirantes a dar a conocer sus planes y proyectos. A definirse con claridad ante el panorama desolado de este estado Sucre y ante la angustia de ver una ciudad cada día mas pobre y abandonada.


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

PARA UNA CUARESMA DE ACTUALIDAD

Con la ceremonia casi silenciosa y muy reflexiva del miércoles de ceniza se dio inicio a la Cuaresma, que viene a ser los cuarenta días que prepararán en oración, ayuno y penitencia la semana santa que envuelve la pasión, muerte y resurrección de Cristo Jesús.

En esta Cuaresma se intenta que cada uno descubra su propio pecado en relación al amor y misericordia que nos tiene Dios. De ahí la gravedad de nuestro accionar contrario a ese amor y misericordia. En este sentido, la cuaresma es un camino que revela la amistad de Dios con el hombre y la desgracia del hombre que se aleja de Dios. Entonces, vivir en pecado es rechazar lo que Dios nos está regalando. Cada uno tiene que hacer un gran esfuerzo para sacudirse con una auténtica conversión y una sana penitencia que sane y libere. Accionar que no puede quedarse en un solo accionar humano, sin o que viene motivado por un Dios que sale al encuentro de cada uno para que abandonemos el pecado y volvamos a los brazos del Padre de la misericordia. Recordemos, en el tiempo del profeta Joel, cuando una plaga de langostas destruía todos los sembrados y para detenerla se invita a una penitencia interior. Esto significa que ese pueblo y ahora, nosotros, necesitamos un arrepentimiento sincero y con propósito de enmienda. Todo esto, ayer fue posible, y hoy también gracias a un Dios que es compasivo y misericordioso.

El mejor mensaje de esta Cuaresma en los labios de Su Santidad Benedicto XVI es observar con detenimiento la misericordia de Dios en nuestras vidas para de inmediato colocarla también en beneficio de todos nuestros hermanos. Pues Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva. Para ello se hace necesario un ambiente de penitencia como un camino cuaresmal (cuarenta días) para experimentar el amor misericordioso de Dios. Sentir esto nos debe abrazar ese cariño entre hermanos que nos permite perdonarnos y ayudarnos.

Sugerencias…

  1. En la familia: iniciar un recorrido de recuerdos positivos: (Enamoramiento, matrimonio, nacimiento de los muchachos, el bautismo las primeras letras, las graduaciones, la primera comunión…) para que al traerlas a la memoria no se nos olvide que tenemos una historia que es más que simple pasado, sino que es una vida recorrida en unidad y superando en armonía tantos problemas y dificultades.
  2. A nivel personal: mirar con ánimo su propia vida y valorarla para sacudirnos la modorra, la tristeza, las ganas de retroceder y botar todo por la borda. Se hace necesario, hoy más que nunca, que cada uno se de su verdadero puesto en la autoestima tan útil para superar y sacar adelante tantas vidas sumergidas en las profundas aguas de la incomprensión, olvido, desamor y la desesperanzas.
  3. A la Iglesia: la cual la formamos todos, para que reconozcamos que nos encontramos instalados; dueños de Dios para fines egoístas y muy personales; encerrados en las cuatro paredes del templo; oyendo la Palabra sin motivaciones para colocarla en práctica; dejando a un lado el amor al prójimo para utilizar los ritos como mero cumplimiento; para rezar y rezar sin darle lugar a la oración y encuentro con el señor de la vida y la comunidad…

Todo esto, sin ofender a nadie, es y debe ser el grito sincero de un cambio profundo que nos está haciendo la Cuaresma y que muchos de nosotros ignoramos por pretender ocultar el llamado sincero que nos hace Dios.

Recordemos que, sin caer en situaciones tenebrosas ni mucho menos intimidatoria, que esta puede ser nuestra última cuaresma o la primera. Cuestión que es muy natural en un mundo frágil y débil que necesita y nos invita a tomar una decisión sincera y objetiva. Para ello, la respuesta está en cada uno.

Que esta Cuaresma nos abra la oportunidad a la una sincera decisión…”


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

FRENTE A LA CRISIS DE VALORES

Nuestra sociedad se encamina y avanza a una terrible crisis donde lo que importa es el beneficio material dentro de una vida hedonista que encierra al hombre de hoy en cuarto e cemento que cada día se encierra entre hierros contra delincuentes.

Iglesia no puede estar al margen de lo que sucede y lucha, abrazo partido, por los valores religiosos, morales y espirituales, que forman parte de nuestro patrimonio, y que han modelado su identidad y han forjado a muchas generaciones. La Iglesia no quiere que esos valores no caigan en el olvido.

La Iglesia hace un llamado a todos y de forma urgida a los laicos comprometidos para dentro de su fe no se dejen invadir por las formas desleales que van surgiendo en la sociedad. Llamando la atención para que no pasemos por alto la responsabilidad que tiene el estado en referencia a los derechos fundamentales de la persona humana y el respeto por su dignidad.

Esta Iglesia que ha caminado a la luz de la resurrección sabe muy bien y conoce los precipicios, las caídas, los obstáculos por las cuales el tentador (engañador de oficio) se apoya para destruir y embaucar a cada uno de nosotros.

Nos llama la atención el Vaticano II donde nos invita a distinguirnos por la fuerza que nos da Jesucristo de estar en la carne pero no vivir según la carne. Deben ser como el alma que se extiende por todo el cuerpo, pero sin ser del cuerpo. Entonces, los cristianos: habitan en el mundo, pero sin regirse por los criterios del mundo.

Todos llamados. Nadie excluido. Nadie puede permanecer indiferente a lo que sucede en nuestro mundo. Por la esperanza bien entendida nos hace capaces de compromisos en la trasformación personal y la del mundo. Todos deseamos y queremos la justicia y la paz.

Todos delante de una vocación. Todos llamados a la comunión. Aunque haya diversidad, aunque los demás piensen diferente, siempre tender a la unidad. Porque lo que quiere Dios es que todos busquemos lo mejor y ese mejor es: que no haya marginados, oprimidos y explotados. Esto se debe lograr aquí y ahora, no después o más tarde.

Una religión para la vida y no de prácticas mortuorias. La religión tiene una dimensión social y política que es compromiso cristiano y a la vez compromiso ciudadano que nadie puede excusarse.

De todo lo anterior hay que preguntarse.

  • ¿Por qué voy a misa los domingos?
  • ¿Vale la pena rezar?
  • ¿Es importante ser buen ciudadano?
  • ¿Frente a los problemas actuales qué dice el cristiano de hoy?

Vale la pena participar como cristiano consciente y como ciudadano consecuente. Pues los males de hoy serán los legados dejados a nuestros hijos.

diosbendice1@cantv.net


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez

SANTA INÉS. OYE NUESTRA PLEGARIA

Llegarse al templo de Santa Inés es poder contemplar un espacio de tiempo que se ha quedado encerrado en una tierra de gracia y bendición. Ese tiempo arrancó de la mano de Fray Pedro de Córdoba, quien fundara a Cumaná un 27 de noviembre de 1515 con el apoyo de monjes franciscanos, quienes crearon un convento y una Iglesia. De aquí en adelante se fue confeccionando el primer proyecto evangelizador.

Todo ese rico comienzo, bendecido por Dios y asumido con amor de excelente cristiana llamada Santa Inés, es la mejor expresión para poder llamar a esta tierra de Gracia y Primogénita. Sin olvidar también a los dominicos que en sus vidas llevan la marca del sacrificio y la sangre ofrecida por esa evangelización.

Desde este templo, “Santa Inés de Guaranache, que es un edificación de finales del siglo XIX, declarado como Monumento Histórico Nacional según Resolución publicada en Gaceta Oficial nº 26.320 de fecha 02 de agosto de 1960. Que está situado dentro el centro histórico de Cumaná, que colinda con el Castillo de Santa María de la Cabeza. Se edificó en 1862 sobre los cimientos de la ermita nuestra Señora del Carmen, ubicada en el lugar que ocupaba antiguamente la Plaza de Armas del Castillo de Santa María de la Cabeza. Se inauguró en el año 1866, y sus torres fueron concluidas en el año 1878. Posteriormente, entre los años 1889 y 1909, fueron agregándole a la iglesia nuevos elementos decorativos para su embellecimiento. El terremoto de 1929 ocasionó diversos daños al templo, por lo cual fue reconstruido.

En esa plata rectangular de tres naves separadas por arcos apoyados sobre columnas dóricas de fustes estriados reposa, como Señora Protectora de esta ciudad, Santa Inés. Imagen que fue declarada Abogada y Patrona de Cumaná por el rey Felipe II el 3 e julio de 1591, pero que ya era venerada desde 1572.

Con esa majestuosa escalinata de tres cuerpos y las torres de cuatro cuerpos, rematadas en linternas de base octogonal con cúpula de zinc y pináculo se desprende una luz de bendición y fe que en Santa Inés mártir para hablarnos de entrega, valor, amor y coraje.

De ella y para nosotros, en la obra misionera, Dios establece su obra salvadora, que desde 1515 como asentamiento para evangelizar y hacer posible la salvación a todos. Fueron muy duros los comienzos pues la resistencia indígena llevó a la destrucción de los primeros conventos en 1521. El valor de los Dominicos hace posible que para 1619 se fundara el Convento de San Antonio de Padua, el cual fue derribado por el terremoto de 1853 Por su parte, en 1641, los franciscanos volvieron a asentarse, y edificaron el convento de Nuestra Señora de las Aguas Santas, frente a la plaza Badaracco. Actualmente sus ruinas forman parte del Barrio San Francisco.

Entre la lucha de españoles e indígenas y las fuerzas naturales se fue haciendo todo un camino que hoy llevamos en vasijas de barro.

Vasijas porque es simplemente un recipiente donde escondemos una historia que poco a poco se va muriendo por la indiferencia de sus habitantes.

De barro porque débilmente nos hemos separado para que la lluvia y los embates naturales nos dividan y caminemos pegados al piso, como rastreros sin levantar los ojos al cielo donde viene la grandeza y la felicidad de los hombres.

Por el bien de todos y esa bendición de Santa Inés digámosle:

Santa Inés, virgen y mártir, patrona de la pureza y de la valentía ayúdanos a valorar lo que somos y tenemos. Para que, con tu gracia, aceptemos y coloquemos en tus manos la esperanza de nuestros niños, la vitalidad de nuestros jóvenes, la fuerza de los ancianos para que podamos encaminarnos al encuentro de Jesucristo, de quien procede toda la fuerza del Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Amén

“Que esta bella historia del amor de Dios en Santa Inés no se quede en el romanticismo de repetir una fiesta del calendario”

diosbendice1@cantv.net


Dime que te cuento y te diré que aprendes

Padre Marcelo Rivas Sánchez
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LUZ EN LA CALLE Y OSCURIDAD CERRADA EN SU PROPIA CASA

Todos vivimos, observamos, contemplamos y aplaudimos la acción de la Iglesia a favor de aquel militar, que un 4 de febrero de 1992 con otros militares ejecutó un intento de golpe de estado. Todos ellos fueron hechos prisioneros y fueron a pagar condena en Yare.

Para ese momento la Iglesia, incluyendo a nuestro Señor Arzobispo, Diego Rafael, estuvo muy presente para que se le respetaran a todos los derechos y motivó el indulto presidencial por parte del Dr. Rafael Caldera.

Hoy en día, de forma muy grosera y de mala gana “desagradecido” se ataca a la Iglesia y se le llama de todas las formas bajas donde la menos palabra no solamente ofende, sino hiere con agujón y veneno. Esa postura ha sido constante y repetida por todos los que en su línea avanzan destruyendo y maltratando.

El pasado viernes 11 de enero vuelve a ofender al Señor Nuncio Apostólico y al Señor Cardenal llamándoles personas que esconden a criminales y amparan el crimen. Cosa bien rara, que ayer lo que él hizo con las armas regando sangre (Canal 8) encontró el perdón y la mano amiga de la Iglesia supo, pidió y logro su indulto. Hoy un estudiante, graduado de Politólogo, Licenciado Nixon Moreno, perseguido por un gobierno que no acepta otras opiniones. Que no acepta que un estudiante ayer haya demolido en elecciones limpias las pretensiones de uno de sus representantes.

Nuestra Iglesia es Madre y Maestra y, por tanto, es protectora, defensora del débil, del pobre, del niño, de la vida. Ella muestra su mejor amor a la humanidad en su caminar y al hacerlo no excluye a nadie y debe, por encima de todo mal comentario, seguir su camino basado en el amor. De ese amor, del cual sacó fuerzas para apoyarlo en aquellos días tan oscuros del 11 de abril donde vuelve a abrazarlo para que le conserven la vida y se le respeten todos sus derechos, y, de seguro, volverá a hacerlo a pesar de esa cantidad de insultos y ofensas.